300 g de tallarines de arroz
200 g de gambas pequeñas cocidas y peladas
200 g de pechuga de pollo sin piel, cortada en dados
1 cucharadita de ajo picado
3 cucharadas de aceite vegetal
2 huevos batidos
150 g de brotes de soja
1 cucharada de salsa de soja clara
2 cucharadas de salsa de pescado
1 cucharada de ketchup
1/2 cucharadita de guindilla troceada
2 cucharadas de azúcar
PARA LA GUARNICION
2 cucharadas de cebolletas o ajos tiernos picados
2 cucharadas de maníes tostados, picados
hojas de cilantro
gajos de lima
Deje cocinar los tallarines en agua hirviendo durante 5 minutos, escúrralos bien y póngalos en una bandeja para que se sequen.
Rehogue las gambas, el pollo y el ajo en la mitad del aceite hasta que el pollo se vuelva blanco, retírelo y apártelo.
Vierta el huevo batido en la sartén y prepárelo como si hiciese una tortilla a la francesa (omelette).
Retírelo, enróllelo y córtelo en tiras finas o divídalo en trocitos pequelis en la sartén y luego apártelo del fuego.
Sofría los brotes de soja justo hasta que empiecen a ablandarse.
Procure que no se pasen y sáquelos de la sartén.
Añada el resto del aceite y rehogue los tallarines hasta que queden cubiertos por el aceite.
Coloque de nuevo las gambas y el pollo en la sartén con la mitad del huevo, los brotes de soja y los restantes ingredientes.
Mézclelos bien y fríalos hasta que estén en su punto.
Ponga los tallarines en una fuente y acompáñelos con el resto del huevo y con la guarnición ya preparada, colocando los
gajos de lima alrededor del plato.
Los tailandeses prefieren los tallarines planos de 5 mm hechos de arroz pero también puede usar tallarines de huevo, tallarines
de celofán o fideos finos de arroz.
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